LA HORA DEL TÉ

Envases, etiquetas y carteles. Colección Óscar Aedo

Chile es por lejos el mayor consumidor de té de Latinoamérica y el cuarto a nivel mundial. Este fenómeno se remonta a al siglo XVIII, cuando las autoridades gravaron un impuesto a la yerba mate -la bebida más popular de la época- con el fin de financiar la construcción del puente Cal y Canto. Entonces, el té, que había llegado al país con los primeros inmigrantes ingleses y era una costumbre incipiente en la clase acomodada, cobró fuerza y se transformó en la bebida elegida por toda la población.

Así, desde el siglo XIX y bien avanzado el XX hubo una gran industria en torno al té que redundó en una cultura y estética particular. Por eso es que el coleccionista de envases Óscar Aedo se dio a la tarea de reunir cientos de ejemplares de cajas, etiquetas y letreros de té para constituir la mayor colección de este tipo en Chile. Y ahora, una selección llega a la Casa Museo Santa Rosa de Apoquindo, demostrando que los objetos cotidianos también forman parte de nuestra memoria y patrimonio.