La primera chilena que ingresó a la Academia de Pintura fue Agustina Gutiérrez en el año 1866, dos décadas después de la formación del plantel. Una pintura suya es la obra que inicia el recorrido de esta excepcional muestra que releva a las primeras pintoras chilenas. Aquellas seguidoras de Agustina que desafiaron los cánones de su tiempo y emprendieron un camino mayoritariamente destinado a los hombres. El recorrido finaliza con Ana Cortés y las artistas de la Generación el 28, justo en el momento en que se aprueba el voto femenino para las elecciones municipales. Es decir, las mujeres tienen tanto derecho a voto como los hombres.
Esta exposición está montada en el ala oriente de la casa museo y marca el inicio del convenio de colaboración con el Museo Nacional de Bellas Artes. Firmado a fines de marzo pasado, posibilita que obras del principal acervo pictórico del país se exhiban en Las Condes y dialoguen con algunas de las obras de nuestra propia colección.
El montaje, realizado por el equipo del MNBA, rompe con la estructura lineal y da cuenta de la evolución de nuestras artistas, desde un academicismo “afrancesado” que presentaba a los y las retratadas ricamente ataviados, hasta el expresionismo del primer cuarto del siglo XX que los despoja de la vestimenta y las presenta desnudas, en el más amplio sentido de la palabra.