Inaugurada el mes pasado, la primera muestra retrospectiva del ilustrador chileno de ascendencia francesa se ha convertido en todo un suceso. No sólo los amantes y entendidos del Noveno Arte disfrutan del montaje, sino también el público que descubre por primera vez el género.
Adduard nació a fines del siglo XIX y falleció en 1969. Estudió medicina y nunca ejerció, por eso su dominio absoluto de la figura humana. Trabajó y colaboró en los medios más importantes de su tiempo e incluso ilustró en Buenos Aires, en el momento en que la capital trasandina era considerada el epicentro de la ilustración y edición latinoamericana.
Entre las más de cien obras expuestas, llama la atención la galería donde se ubican los sorprendentes “dibujos mágicos”, una serie de ilustraciones en blanco y negro para el diario La Nación que al retroiluminarlas se vuelven coloridas. Dispuestas en cajas de luz. los asistentes operan el interruptor para accionar la magia.