A 80 años de que la Mistral se convirtiera en la primera latinoamericana y chilena en recibir el Premio Nobel de Literatura (1945), Alejandro Silva conmemora su legado con esta muestra que toma el nombre del poema homónimo de la poetisa. En ella, reflexiona sobre el reconocimiento –o la falta de él– que Chile ofrece a su pueblo, su arte y su historia.
Un conjunto de xilografías creadas a partir de distintos poemas de la autora, que presentan un imaginario visual conectado con el realismo mágico latinoamericano. Silva toma esta mirada idealista y con un fuerte sentido de pertenencia, manifestada en su poesía y prosa en las que desarrolla temas como la desigualdad de género, la identidad latinoamericana y el cuidado del medio ambiente.