En la serie Mad Men (AMC, 2007-2015) -sobre los creativos de una agencia de publicidad neoyorquina en los años 60- aparecen ambientes con muebles diseñados durante la primera mitad del siglo XX y arte abstracto colgado en los muros. Los protagonistas -que asumen y practican la hegemonía masculina- visten de riguroso traje y corbata, y las mujeres se preocupan por no traspasar los límites del decoro. Es decir, a pesar de habitar espacios de vanguardia, las convenciones sociales permanecen ancladas al pasado.
Entones, es posible sostener que el diseño y el arte actúan como punta de lanza de la creatividad humana y se constituyen en los principales catalizadores de transformación social. Y que mientras las convenciones sociales buscan el orden y la repetición de estructuras conocidas, las vanguardias artísticas irrumpen para cuestionar el status quo. Por eso, muebles diseñados hace más de un siglo aún hoy nos parecen disruptivos. Lo mismo ocurre con el arte abstracto, un lenguaje visual que al espectador lego le puede parecer incomprensible y complejo.
La presente muestra da cuenta de este fenómeno y reúne piezas icónicas del diseño mundial con obras de los más destacados representantes de la abstracción geométrica de nuestro país. Bajo la curaduría del diseñador Hernán Garfias, el diseño está representado por sillas de distintos autores, épocas y procedencia, y las obras de arte pertenecen en su totalidad a la Colección CaSa.
El recorrido se inicia con la silla Thonet (1859), el primer modelo para armar en casa y el más vendido de la historia, y finaliza con la propuesta de Phillipe Starck, el autor francés que logró masificar el diseño. En tanto, en abierto diálogo con el arte, se exhiben obras originales del mítico grupo Forma y Espacio fundado por Ramón Vergara Grez en 1961 y obras recientes de autores contemporáneos que aún investigan en el movimiento.